Los orígenes de Pont, Aurell y Armengol se remontan al año 1875, cuando la empresa basaba su actividad en la fabricación de artículos de pañería, evolucionando después hacia los tejidos para calzado. Posteriormente, y coincidiendo con el declive de este mercado y el auge de la industria automovilística, la empresa se introdujo en el mercado del automóvil.